Una joya Barroca única y redescubierta

Ipeta interviene en el órgano de la Iglesia de Santiago con una restauración impecable

El órgano de la Iglesia de Santiago Apóstol es único en Talavera, data del siglo XVIII. / JG

J. Guayerbas / Talavera

Ya han pasado dos años y más de 800 horas desde que comenzaran los trabajos de restauración del único órgano barroco que permanece en la ciudad. La Iglesia de Santiago Apóstol atesora este joya de la música sacra que gracias al Organismo Autónomo Local Ipeta y a su Taller de Empleo ‘Doña María de Portugal II y III’ ha recuperado el color y la solidez de la caja realizada en maderas nobles en el año 1769 y policromada en 1776, tal y como reza en una inscripción lateral que fecha este órgano en el siglo XVIII.

Alberto Paniagua, bajo la supervisión de Enrique Toledo, ha sido el encargado de resolver día a día las cuestiones técnicas que han surgido a medida que avanzaba la limpieza de este bien cultural que aún espera la financiación necesaria para la puesta a punto del mecanismo interno que hace posible la música.

Como explicaba Paniagua, en la primera fase de la restauración en 2015 los alumnos llevaron a cabo la limpieza, consolidación y reintegración cromática del cuerpo inferior de la caja que ahora, en 2016, ha contado con la paciencia y el tesón de las alumnas Olga Fernández y Yolanda Pintado. Ellas, bajo la tutela de Paniagua, han finalizado el proyecto con técnicas que como explicaban «jamás habíamos visto, ahora que lo hemos terminado valoramos mucho más el trabajo del restaurador de obras de arte y la pieza en sí misma».

«Ahora que lo hemos terminado valoramos mucho más el trabajo del restaurador de obras de arte y la pieza en sí misma», explican las alumnas Olga Fernández y Yolanda Pintado


En este sentido, ambas aseguraban a elCulturalCLM sentirse «muy orgullosas» del trabajo realizado tras las horas de teoría y práctica antes de llegar al templo que como indicaba Amador Dueñas, organista talaverano, es el único de la ciudad que conserva el órgano original de los 17 que existieron en el municipio. «En los años 90 sufrió un traslado, se encontraba en el coro que con la rehabilitación y obras en el interior de la iglesia fue suprimido. El órgano entonces quedó instalado donde se encuentra hoy», comentaba.

Una restauración cauta y minuciosa

La restauración ha sido cauta en cuanto a técnicas e intervención. Además, tras analizar el estado en el que se encontraba la caja en la parte superior, ha sido necesaria la talla manual de algunas piezas desaparecidas, como guirnaldas, pilastras, molduras y otros volúmenes. «Había piezas perdidas, donde sólo quedaba el hueco, y se han realizado de manera artesana», apuntaba Paniagua, maestro tallista que entre las anécdotas de este trabajo no dudó en destacar la cantidad de inscripciones a modo de grafiti que se han encontrado y la cantidad de polvo y suciedad acumulada. «Los alumnos se sorprendían con el cambio de color al retirar la suciedad», añadía.

El teclado consta de 45 teclas en un solo cuerpo. En la imagen, detalle del mismo. / JG
El teclado consta de 45 teclas en un solo cuerpo. En la imagen, detalle del mismo. / JG

El órgano barroco de Santiago Apóstol luce ya como lo hizo en el siglo XVIII. Ahora, como reivindicaba Dueñas, habrá que esperar a que la Administración Pública y la Eclesiástica se interesen por esta joya única que necesita una intervención urgente en su maquinaria.

«El órgano es un tema cultural y así hay que verlo, si estuviera en perfectas condiciones se le podría sacar un jugo valioso, un jugo cultural muy importante», apuntaba con las manos dispuestas a acariciar las 45 teclas de un instrumento litúrgico y cultural que agoniza en su interior sin fondos económicos para una intervención.

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