Pampliega reclama los restos del rey Wamba al Arzobispado y a la Catedral

Cuentan con el apoyo del arzobispo de Burgos, entre otros

Monumento al rey Wamba en Pampliega, Burgos. / EC

J.G.-EC / Toledo

Es noticia en las últimas semanas en diferentes medios de comunicación de Castilla y León, en concreto de la provincia de Burgos. El Ayuntamiento de Pampliega y el Arzobispado de Burgos han reclamado de manera formal una vez más al Arzobispado de Toledo y a la Catedral Primada los restos del rey visigodo Wamba, en la Seo Metropolitana desde el siglo XIX, y con anterioridad en la Iglesia de Santa Leocadia.

El rey Wamba, como recoge el portal digital Condado de Castilla falleció en Pampliega en el año 688 y sus restos permanecieron en este municipio hasta que el rey Alfonso X ordenó su recogida y traslado a Toledo.

El rey Wamba se retiró al Monasterio de San Vicente en Pampliega, actualmente desaparecido, el 14 de octubre del 680 y allí murió en el año 688. Su cadáver recibió sepultura ante la puerta de la iglesia del Monasterio de San Vicente. En dicho lugar se encuentra hoy en día un monumento conmemorativo.

Allí permaneció hasta que, en 1274, Alfonso X el Sabio ordenó que sus restos mortales fueran trasladados a la Iglesia de Santa Leocadia, donde también habían sido trasladados los restos de su antecesor Recesvinto.

En 1845, los restos de sendos monarcas fueron trasladados a la Catedral en el transcurso de un acto presidido por la reina Isabel II por orden de la Comisión de Monumentos Artísticos e Históricos de Toledo, depositados en el ochavo de la sacristía, lugar en el que permanecen en la actualidad.

Una reclamación conjunta

Ahora, tras la reclamación realizada en 2014, tanto el Ayuntamiento de Pampliega como el Arzobispado de Burgos vuelven a la carga para exigir que los restos del rey Wamba regresen a la localidad en la que falleció, o al menos parte de los huesos, que depositarían en la Iglesia de San Pedro, el monumento más significativo de Pampliega que se alza como una atalaya en medio de la localidad.

Como indican otros medios de comunicación burgaleses, la petición cuenta con el respaldo del Arzobispado de Burgos, del obispo de Ciudad Rodrigo y del deán de la Catedral de Salamanca.

Por el momento, los vecinos de Pampliega mantienen vivo el recuerdo del rey Wamba en el monumento que se alzó para conmemorar la figura del visigodo con la inscripción: El pueblo de Pampliega a Wamba, su Rey. En recuerdo a los años que vivió con la gente de esta villa. Reinó, 672 – 680. Murió, 688.

1 Comentario

  1. Después de tantos traslados, expolios y registros, pocos restos deben quedar de Wamba, única víctima de los despropósitos humanos.

    En el Cementerio de Pampliega estuvieron 586 años, así que poco sería lo que se llevó Alfonso X el Sabio a Toledo.

    No es serio que ahora volvamos a cometer otro error Salomónico más, repartiendo ese “trofeo” entre Toledo y Pampliega.

    Si en Toledo envenenaron a Wamba, si Alfonso X lo llevó a Toledo solo por cumplir un deseo de su padre Fernando III el Santo, si en Toledo expoliaron su tumba, y Toledo no quiere darle sepultura definitiva, como mandó Isabel II hace 170 años, y prefiere exponerlo en un Museo a los turistas; ya es hora que el Ilustre Cabildo de la Catedral Primada de Toledo entienda, por un sentimiento de caridad Cristiana, y respeto de la última voluntad del Santo Wamba, que procede humildemente darle sepultura definitiva en la Iglesia Parroquial de Pampliega, dando cumpliendo a un derecho y a una obligación, que debe ser ejecutada sin más demora.

    ¿Como vamos a justificar que una reliquia sea expuesta en Pampliega y otra en Toledo?

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